lunes, 25 de abril de 2011

2011-41. "Embrujo", de Nina Blazon

"Confiar no es más que otro modo de decir conocer"


Título: "Embrujo"

Título original: "Faunblut".

Autora: Nina Blazon.

Editorial: Montena.

Año: 2008 (2010 de la edición en español).

Páginas: 377.

Género: Juvenil fantástico.


Sinopsis:

Faun, un chico de inquietantes ojos negros y belleza nórdica, se ha instalado en Larimar, la enorme y ruinosa pensión que regentan Jakub y su hija Jade. El verano acaba de llegar y la ciudad está sumida en una profunda crisis: al tiempo que un grupo de rebeldes conspira contra lady Mar, la cruel soberana que oculta su rostro tras una máscara metálica, unas criaturas mágicas siembran el pánico por las intrincadas callejuelas aledañas al río.

Y, mientras ven cómo el mundo se derrumba a su alrededor, ¿podrán Faun y Jade resistirse al embrujo del amor?

Puntuación: 3,5/5

Una vez más, tengo que empezar este comentario admitiendo mis prejuicios... aunque tal vez sea exagerado calificar de tal lo que, en última instancia, no era más que una idea equivocada, pues si prejuicio hubiese sido ni siquiera hubiera llegado a incluir este libro en mi lista de lecturas futuras. La cosa es que, ya fuese debido al hecho de que esta novela se encontrase incluida en la colección 'Ellas' de Montena, a que mi mente anárquica mezclase argumentos de la autora, o acaso debido a algún comentario que leí por ahí al respecto, lo cierto es que estaba convencida de que "Embrujo" no era sino otro 'JR' más de temática vampírica... lo cual, todo sea dicho, no tiene porque ser algo necesariamente malo, pues ya se sabe que yo puedo disfrutar de las historias 'juveniles románticas' tanto como el que más; si bien tengo que decir que, en lo que al mencionado subgénero de colmillos se refiere, son más las sagas que me parecen mediocres que las que realmente resultan destacables por derecho propio.

Pero a lo que íbamos: "Embrujo" y mi relativa prevención a la hora de acometer su lectura. Algo que tal vez esté relacionado con la portada, que no me acaba de convencer; del mismo modo que hay que decir que la edición presenta unos cuantos errores en la corrección del texto (incorcondancias de número, artículos sobrantes... pequeños errores, en suma) que, no obstante, no llegan a ser tan graves como para estropear el conjunto ni el disfrute al alcance de cualquiera que decida echar mano a la novela de Blazon.

Y es que, en efecto, nos encontramos ante una historia que pone al alcance de los lectores un mundo fantástico en el que no faltará el romance, si bien puede decirse que este es accesorio, por no decir secundario; pero en el que el tema central es, en primera y última instancia, la lucha contra la opresión: esa lucha entre poderosos y rebeldes que, por otra parte, es uno de los temas recurrentes de la literatura del género (siendo este, precisamente, el fantástico). De hecho, uno de los aspectos más refrescantes de "Embrujo" es precisamente su capacidad para acercar a toda clase de lectores, y especialmente a jovencitas adolescentes, la fascinación de un tipo de literatura que, a qué negarlo, ha sido considerada durante mucho tiempo ámbito de interés exclusivo de una clase de lectores muy determinada: la del 'friki' (en masculino) que elige lo ficticio a lo real acaso porque, supuestamente, no es precisamente maestro de las artes sociales.

Dejando a un lado fenómenos como "El Señor de los Anillos", e incluso "Harry Potter" a otro nivel, lo cierto es que, por más que tal cosa suene a estereotipo barato y claramente falso (y lo dice una que no tiene reparo en que la etiqueten como 'friki' si alguien considera que no es así), es innegable que ésa ha sido la imagen imperante durante mucho tiempo de aquellos que disfrutamos con los universos paralelos de la literatura fantástica. Muchos son los que rechazan el género porque dicen que a ellos no les gustan esas historias que no son reales; lo cual a mí siempre me ha parecido un argumento muy débil pues, después de todo, y dejando a un lado las biografías, casi todo lo que se escribe es ficción y, por lo mismo, no real. ¿O acaso se creen esos mismos prejuiciosos (dicho con todo el respeto) que la gente es tan dada a los discursos grandilocuentes o al romanticsimo, o que el mundo está tan repleto de asesinos en serie y policías superinteligentes, como en sus novelas realistas?

Después de todo, la literatura, como la música, el cine y tantas otras formas de expresión artística, no es otra cosa que eso: libertad para crear y dar rienda suelta a la imaginación. Y, en última instancia, cualquier novela, sea cual sea el género en el que se inscriba, y por fantásticos o irreales que sean los mundos en los que se desarrolle la acción o los personajes que la pueblen, encuentra su verdadera significancia en una serie de temas y sentimientos que son siempre universales y perfectamente reales.

Verbi gratia, "Embrujo" de Nina Blazon... y volvemos a centrarnos, después de estos desvaríos que no pretenden ser sino la reivindación de un género, en lo que toca. Es el de la autora un mundo que tal vez no parezca excesivamente original en su planteamiento pero que, sin embargo, se estructura en base a una idea sencilla pero original cuya solidez se nos irá revelando a medida que avance la historia. La acción se desarrolla en un país del que no sabemos ni el nombre, aunque se nos hable de la existencia de ciertas Islas maravillosas o de unas Tierras del Norte semisalvajes; la Ciudad Nueva se denomina así en contraposición a la Ciudad Muerta, en ruinas, y el Puente de los Grifos o el Palacio de Invierno son escenarios que se evocan más que se describen.

Pero lo que está claro es que existe en este mundo una diferencia de clases tan evidente como característica de este tipo de historias: los lores viven entre lujos y diversión, protegidos por sus cazadores, que luchan contra los temibles ecos tanto como contra los rebeldes o los ciudadanos cuando la ocasión lo requiere. Marcada por la lucha por el poder que tuvo lugar no hace muchos años en la ciudad, sus habitantes viven a su vez bajo una opresión que se hace evidente en la existencia de un Mercado Negro clandestino, el temor de los ciudadanos a los cazadores y sus perros o la importancia de llevar la marca que los identifique como tales: el lirio de la Lady. Una Lady a la que es necesario pagar un diezmo que, a la inversa de lo que suele ser habitual en estos casos, aunque sea por una cuestión de simple etimología, implica renunciar a nueve décimas partes de todo aquello que se posea.

Es del norte de donde llega el misterioso Faun, acompañado del no menos enigmático Tam, convocados por Lady Mar para capturar a los ecos, las criaturas que desde hace un tiempo ensombrecen la tranquilidad del Reino. Los norteños y sus criaturas, la verdadera dimensión de cuya misión y los medios utilizados para llevarla a efecto se irán desvelando a medida que transcurra la acción, se instalarán en el hotel regentado por el padre de Jade... la cual por su parte, y romances aparte, se irá involucrando cada vez más en la causa rebelde, al tiempo que descubre la verdadera realidad de lo que en realidad sucedió y sigue sucediendo en la ciudad en la que vive.

Así pues, una historia original en la que, sin haber magia, sí que abundan las criaturas cuya condición está más próxima a ese término que al de sobrenatural; intrigas, aventuras y algún asesinato, en una novela que, sin llegar a ser especialmente memorable, resulta refrescante por su originalidad y perfectamente digna como literatura de género fantástico. Y, sí, con romance también... si bien, como ya he dicho, a mí se me antoja un tanto accesorio y simple en su planteamiento, aunque no se puede negar que el final está bastante bien resuelto. Una novela autoconclusiva (otro punto a favor) de lectura amena y apta para todos los públicos.

Las citas que otros no citan...

Ya que estamos hablando de fenómenos literarios, como el JR, lo cierto es que una de las cosas que he advertido recientemente es que las citas que las lectoras amantes del género eligen a la hora de hacer reseñas sobre sus libros nada tienen que ver con las que yo suelo seleccionar como destacables.

Sus frases favoritas suelen ser esos grandes momentos románticos a 'lo siempre nos quedará París' que, todo sea dicho, en la vida real no se oyen muy a menudo; aunque, ya que estamos, tampoco se puede negar la fuerza de muchas de ellas y su validez como insignia, incluso cuando sólo es cuestión de marketing. ¿A quién no le suena eso de 'y así es como el león se enamoró de la oveja'? Claro que a menudo el impacto de la frase tiene que ver con la personalidad de quién la dice y ahí una no puede por menos de elogiar la habilidad de algunos autores para crear personajes capaces de enamorar perdidamente a las jovencitas... ¡y no tan jovencitas!

¡En fin! Que la conclusión es que cada uno elige citas a destacar en función de sus propios criterios, que a veces ni siquiera conoce; aunque, en general, yo diría que a mí me gustan aquellas que son capaces de expresar de forma concisa grandes verdades o pensamientos que, a lo mejor no son universales, pero a más de uno se nos han pasado por la cabeza alguna vez... Y que, por otra parte, no siempre uno encuentra citas que citar (valga le redundancia) en todos los libros que se lleva a los ojos; pero casi siempre hay algo que se puede destacar aunque sólo sea por su significado en la historia. Por ejemplo, la cita que da título a esta entrada y que, sin duda, sería el equivalente a los leones y corderos de Bella y Edward. ¡Vamos! Que si hicieran una película de "Embrujo", seguramente esa sería la frase promocional del cartel.

¿Verdad que hoy estoy de lo más dispersa? Ya me perdonaréis, pero como en realidad cuando escribo esto básicamente me imagino que soy yo hablando conmigo misma (un seguro contra el alzheimer, que de tanto leer es inevitable que acabe mezclando argumentos, cuando no ya directamente olvidándolos), es lógico que algún día pasen estas cosas. En fin, que ahí van las citas de turno...

* "La libertad nunca es segura". (Pág. 208).

* "A menudo, el resultado de una batalla no lo deciden los mejor dotados, sino los que emplean las armas de un modo más decidido." (Pág. 298).


Otras obras de la autora

Cualquiera que eche un vistazo fugaz a la página web de esta autora podrá comprobar que, aunque no excesivamente conocida en nuestro país, Blazon es prolífica en su creación literaria, que se caracteriza por tocar distintos géneros, desde lo histórico a lo fantástico y, especialmente, por enfocar su obra prioritariamente al público juvenil... pero si como yo no tienes ni idea de alemán, lo cierto es que no serás capaz de sacar mucho más en claro de tal fuente.

Un buen ejemplo de su obra son, junto a este "Embrujo" que hoy nos ocupa, las otras dos novelas de Blazon que han sido publicadas en nuestro país hasta la fecha.

* "El Espejo de la Reina" se enmarca dentro del género histórico, si bien adaptado éste a lectores jóvenes (en la biblioteca sólo se encuentra en la sección infantil) y, de hecho, para documentarse antes de su escritura la autora viajó a Estocolmo y siguió allí las huellas de Cristina de Suecia (1626-1689), la rebelde reina barroca; aunque tampoco faltan en esta novela las guerras de religión o figuras históricas destacadas como la del mismísimo Descartes.

A Cristina de Suecia le gusta la caza y monta a caballo con destreza. A la joven Elin le fascina lo que oye decir de ella. Le gustaría verla de cerca. Pero a la sencilla ayudante de cocina y a la reina rebelde las separa todo un mundo... hasta el día en el que una casualidad las une. Para la joven criada empieza una nueva vida, aprende a leer, a escribir, acompaña a la reina a audiencias, eventos y banquetes, hasta convertirse en el reflejo perfecto de Cristina...pero el amor pondrá una dura prueba en su camino. En principio suena todo a cuento de hadas, pero según dicen la recreación histórica es impecable.

* La otra novela de la autora que podemos encontrar en nuestras librerías es "La Novia Maldita", que combina en este caso las referencias históricas con el elemento fantástico sobrenatural, pues he aquí de donde saqué yo lo de los vampiros, o tal cosa se insinúa. En palabras de la propia autora en entrevista concedida a la web "Juvenil Romántica":

"Aunque a primera vista asi parezca, “La novia maldita“ no es ninguna novela de fantasía clásica, sino que es una novela histórica, que se ocupa de los inicios de la historia del mito de los vampiros. La acción ocurre en el año 1731 y se relaciona con un auténtico caso real, por el cual también Bram Stoker se dejó inspirar: en un pueblo a las orillas del rio Morava murió mucha gente bajo cicunstancias inexplicables en aquella epoca. Los habitantes del pueblo estaban convencidos de que un vampiro era el culpable. Finalmente viajó una delegación de Austria al pueblo para investigar el caso. Su informe medico sobre “los cadaveres con huellas de vampiro“ despertó en Europa un gran interés, hasta llegó a ser una verdadera histeria."

Así pues, la novela se centra en el personaje de Jasna, que es vendida por su padre a un rico terrateniente por un puñado de oro. El misterioso extranjero regresa a su finca situada cerca de la frontera del Reino Otomano con la joven, a la que quiere casar con su hijo Danilo. Muy pronto, la novia descubre que sobre la familia pesa una terrible maldición. Cuando en el pueblo comienzan a morir algunas personas en extrañas circunstancias, la sospecha de que un vampiro está haciendo de las suyas cobra cada vez más fuerza. Mientras los misteriosos acontecimientos siguen sucediendo, Jasna se siente cada vez más atraída por el enigmático Dušan... que no me preguntéis quién es, pero lo que es seguro es que no podía faltar. :)

Te gustará si te gusta... Kristin Cashore. Especialmente su "Graceling", pero también "Fuego", que es sin duda mi favorito. Y es que ambas autoras se caracterizan por poner al alcance de los lectores y lectoras jóvenes literatura fantástica de calidad, ambientada en mundos imaginarios originales y ricos; pero en los que, al mismo tiempo, los personajes están tan llenos de vida que lo verdaderamente importante son esos sentimientos universales de los que antes hablábamos. Sin que falte, por supuesto, el punto de romance y unas cuantas aventuras.

Otro punto en común, nada desdeñable para los que a veces nos cansamos un poquito de las trilogías y sagas (pero sólo a veces), es que sus obras son autoconclusivas, si bien se ambientan en un mismo universo fantástico, tan maravillosamente creado que eso no puede ser sino un valor añadido y un punto más a su favor. Evidentemente, ahora mismo hablo de Cashore que, ya puestos, tengo que decir que me parece superior como escritora a Blazon, por lo menos hasta donde yo puedo comparar. Pero es que, según parece, también la autora alemana ha escrito una nueva historia ambientada en el mundo de "Embrujo", en la que recupera a personajes secundarios de esta novela como la cazadora Moira y que además, según dice ella misma, permitirá saber algo más de lo que les sucedió a Jade y Faun tras el final del libro a aquellos capaces de leer entre líneas o juntar las piezas del puzzle.

En cuanto a la obra de la propia Kristin Cashore, para que la recomendación (que lo es) sea completa, decir que está ambientada en los Siete Reinos, un mundo en el que la naturaleza y la magia han permitido que nazcan personas con aptidudes especiales, "poderes" podríamos llamarlos, aunque en sus tierras son conocidos como "gracias". De ahí precisamente lo de "Graceling" (palabra que da título a la primera novela de la autora), nombre que reciben las personas que nacen con uno de esos talentos extremos. En la época retratada en este primer libro son muy pocos y encontrarlos es bastante inusual; se les teme por ser diferentes y, a menudo son explotados por sus extraordinarias habilidades. Se les reconoce por tener heterocromía (cada ojo es de un color distinto) y sus poderes pueden adoptar las más variadas formas: conseguir que alguien haga lo que tú quieres, detectar las mentiras, o matar. Katsa descubrió su “gracia” a los ocho años, cuando intentaron ultrajarla. Ese día aprendió que podía matar. Y desde entonces no ha parado, poniendo su talento al servicio del cruel rey Randa, su tío. Pero Katsa, ahora una adolescente y en medio de la confusión propia de esa edad, conoce a Po, un joven que al igual que ella, también tiene sus poderes. Y eso hará temblar las bases de su mundo y sobre todo, la lealtad al rey; una oportunidad de redención para la temible asesina...

"Fuego", por su parte, se ubica temporalmente treinta años antes de los hechos narrados en "Graceling" y, sin ser directamente una precuela, lo cierto es que ofrece información y pistas muy valiosas para entender mejor la anterior novela; en cuanto al aspecto espacial, la acción transcurre en las montañas del este de los Siete Reinos, en Vals, donde los monstruos son mucho más frecuentes que en otras zonas. La protagonista, Fuego, es el último monstruo del Reino con forma humana, poseedora de una belleza que encandila (pues en este mundo todos los monstruos son hermosos y de ello se sirven), y odiada por ser diferente y poseer habilidades sobrenaturales. Sin embargo, su habilidad para leer y controlar las mentes humanas a su voluntad, lo que precisamente para algunos la convierte en una amenaza, representa para otros la oportunidad de contar con un arma de valor incalculable. Y eso llevará a Fuego a verse en medio de complejas luchas de poder y conspiraciones palaciegas... Una novela de fantasía para jóvenes y no tan jóvenes francamente buena, en la que se tratan con originalidad temas frecuentes del género como el equilibrio entre el bien y el mal y los consecuentes dilemas morales, así como la diferencia entre voluntad y obligación, que también mantendrá en vilo a los románticos durante la lectura.

Y ya que estamos con lo de las recomendaciones, y metidos en materia de la iniciación a lo fantástico, me parece más que oportuno incluir aquí la trilogía de 'Abhorsen' de Garth Nix, compuesta por las novelas "Sabriel", "Lirael" y, como no, "Abhorsen", siendo este último mi único título pendiente, pues parece imposible encontrarlo en la biblioteca. Una serie muy original y amena, en la que no falta la magia, la clarividencia y los espíritus poderosos encarnados en forma animal y que ha sido premiada en repetidas ocasiones en el país de origen de su autor, Australia.

La primera parte, cuyo título se corresponde con el de la heroina, nos cuenta la historia de Sabriel, una joven que ha vivido siempre alejada del Reino Antiguo, donde la magia es el pan de cada día, pero que se ve obligada a viajar desde su colegio en Ancelstierre porque su padre, el mago Abhorsen, ha desaparecido. En su viaje le acompañarán el cínico Zapirón, un curioso gato negro que abre más la boca para hablar que maullar, y Piedra de Toque, un singular joven que ha pasado los últimos años (cientos, de hecho) convertido en el mascarón de proa de un barco abandonado. Sabriel también contará con la ayuda de las siete campanas que los magos Abhorsens utilizan para mantener a raya a los muertos y los espíritus malignos; uno de los elementos más destacables de la historia, por cierto, y del que mejor recuerdo guardo por esa perfección que tienen las cosas que, en su sencillez, resultan más originales.

Los dos tomos siguientes dela trilogía, "Lirael" y "Abhorsen" transcurren años más tarde. En ellos, vemos a Sabriel y Piedra de Toque (pues sí, hay romance) gobernando un pacífico Reino Antiguo, donde el tiempo de tranquilidad llega a su fin en el comienzo de "Lirael". Una vez más, el título se corresponde con el de la protagonista de esta historia: una joven que se ha educado entre las clarvis, aunque nunca se ha sentido verdaderamente hija suya. Lirael no tiene el don de la clarividencia, derecho de nacimiento de las clarvis, por lo que se siente diferente, insegura de su identidad. Acompañada de su fiel amiga, la "Perra Canalla", y bajo la creciente amenaza de un mal milenario, Lirael debe embarcarse en una misión desesperada. En sus manos está el destino del Reino Antiguo.

En "Abhorsen", el cierre de la trilogía, un antiguo núcleo del mar ha resurgido liberado de su prisión subterránea e intenta escapar de los hemisferios de plata que lo tienen retenido e impiden que afloren sus poderes terribles. Lirael, recientemente nombrada Futura Abhorsen, sabe que el destino del mundo está en sus manos. Con la ayuda dudosa de sus compañeros, Sam, la Perra Canalla y Zapirón, Lirael emprende una misión peligrosa. La respuesta se halla en algún lugar de la Vida o la Muerte (bastante literal tratándose de esta trilogía). Pero, ¿será capaz una antigua ayudante de bibliotecaria de descubrir la manera de vencer al Destructor antes de que sea demasiado tarde?

Lo dicho: imaginación en estado puro, y originalidad incluso en lo tópico.


La literatura alemana y lo juvenil fantástico.

Pues sí, parece que ese es el tema del día: lo juvenil fantástico... que sin duda es un término que existe pero, si no, lo cierto es que a mí me viene que ni pintado tanto para etiquetar este "Embrujo" como para utilizarlo en contraposición al tan cacareado 'JR' (juvenil romántica), que el libro de Nina Blazon no llega a ser del todo, aunque no le falten los elementos propios del género: el chico, la chica, el romance difícil sino imposible...

En un mercado literario copado por los autores y obras de origen anglosajón, y en esto no existe distinción de géneros que valga, lo cierto es que siempre resulta agradable ver cómo las novedades editoriales (o no tan novedades, según el caso) procedentes de otros países se abren paso. Así, la entrada anterior estaba dedicada a un thriller sobrenatural francés, tema y nacionalidad que puedo adelantar ya que se repetirán en breves, y la de hoy a una obra juvenil alemana. Lo que me ha llevado a darme cuenta de la buena salud que siempre ha tenido este tipo de narrativa en el país germano, empezando ya por los propios hermanos Grimm. Y, como siempre digo en estos casos, para muestra tres botones:

* Sin duda autor de referencia para los niños (y no tan niños) de varias generaciones, Michael Ende es el paradigma alemán de lo fantástico. Desde su primer libro, "Jim Botón y Lucas el Maquinista" (mi hermana y yo lo leíamos hasta la saciedad y nunca nos cansábamos de él), pasando por "El Ponche de los Deseos" hasta llegar a "Momo", una fábula crítica sobre el consumismo y el modelo economicista del tiempo, es el suyo un universo tan rico como original, cargado de personajes de esos que, en su aparente sencillez y completa credibilidad, forman parte del imaginario de muchos adolescentes de otras épocas.

Los mismos que, sin duda, disfrutaron lo indecible con las aventuras de Bastian y Atreyu en Fantasía en "La Historia Interminable", probablemente su obra más conocida. Ésa que cumple ya los treinta y dos años, pero por la que parece no pasar el tiempo, por más que tengo que decir que las adaptaciones cinematográficas nunca me han entusiasmado en demasía. La Emperatriz Infantil, el ÁURYN (siempre con mayúsculas), Fujur el dragón blanco de la suerte... son personajes tan inolvidables como esos otros pequeños detalles peculiares de un libro en el que cada capítulo se inicia con una de las letras del alfabeto y que suele presentársenos escrito en tinta de dos colores: la roja de lo real y la verde de lo fantástico. Rojo y verde, exactamente igual que los ojos de la retorcida hechicera Xayide.

* Tampoco le falta imaginación a Cornelia Funke, autora alemana de libros infantiles y juveniles especialmente conocida en nuestro país por su trilogía "Mundo de Tinta", aunque últimamente le ha dado por otro mundo, el "Mundo del Espejo", que se oculta precisamente detrás de estos objetos cotidianos (como en Alicia...) y en el que los cuentos de la infancia cobran vida.

Personalmente, sólo me he leído "Corazón de Tinta", la primera parte de la trilogía correspondiente, que se completa con "Sangre de Tinta" y "Muerte de Tinta", y que fue adaptada al cine hace unos años con Brendan Fraser en el papel del padre de la pequeña protagonista (y protagonista él también), Meggie. La premisa fundamental de esta serie, verdaderamente fascinante para los amantes de los libros, es que las historias que se encierran entre las páginas de éstos pueden cobrar vida gracias a la extraordinaria capacidad lectora de algunos de sus personajes principales; pero es precisamente el mal lo que cobra vida, motivo por el cual Mo, el padre de Meggie, nunca le ha leído un cuento. Personajes muy humanos en una obra que es un claro homenaje a la literatura, tanto como a la propia "La Historia Interminable", por eso de la novela dentro de la novela. De hecho, cada capítulo comienza con una cita de alguna obra clásica infantil y juvenil, siempre relacionadas con lo que sucede; sin que falten, por otra parte, continuas menciones a personajes y situaciones pertenecientes a otros grandes libros... Tal vez un poco infantil para el gusto de algunos (entre los que puede que me incluya), pero no por eso menos intersante o valiosa.

* Kerstin Gier es una de las últimas autoras revelación del género fantástico juvenil (o juvenil fantástico: tanto monta...) en Alemania, especialmente en ese punto en el que éste entronca con el 'JR', pues Gier destaca precisamente por sus novelas para jóvenes adultos, con grandes dosis de romance y pensadas para un público femenino. Aunque su obra es muy amplia en lengua germana, su novela más internacional, y precisamente con la que se ha dado a conocer no hace mucho en el mercado nacional, es "Rubí", primera parte de una trilogía (otra más) cuya continuación ("Zafiro") se publicó hace un par de meses. Por cierto que la tercera parte se titula "Esmeralda"...

Esta trilogía, todo un fenómeno adolescente en su país que empieza a traspasar fronteras, se identifica bajo el eslogan: "El amor recorre todos los tiempos". Y es que, en efecto, el punto clave de toda la trama son los viajes en el tiempo, que aquí se nos plantean como una habilidad de transmisión genética. Todo parecía indicar que la portadora del gen de los viajes en el tiempo era su prima Charlotte, tan inteligente, educada y repelente como todas las niñas bien. Sin embargo, un buen día Gwendolyn siente vértigo y al cabo de unas horas percibe que el mundo a su alrededor ha cambiado y se parece sospechosamente a la ambientación de una película histórica. Así es como Gwen pasa de ser una chica normal a convertirse en Rubí, la última viajera en el tiempo que debe llevar a cabo una importante misión: visitar a los viajeros de otras épocas para pedirles que la ayuden a descubrir un misterioso secreto. No será fácil, pues algunos de ellos se niegan a colaborar por motivos extraños.

Por fortuna, Gwen no está sola en sus viajes: la acompaña Gideon, un atractivo joven de dieciocho años que también puede desplazarse a otras épocas, con la diferencia de que él recibió la preparación adecuada desde pequeño y no le llegó todo de sopetón como a nuestra protagonista. Estar al lado de alguien que sabe lo que se hace resulta tranquilizador, pero cuando te tratan como a una niña y hacen gala de prepotencia la relación entre ambos puede volverse un poco irritante... y ahí es donde se introduce el elemento 'JR' que, junto con la portada de la edición en español de la primera parte, rosa y con corazoncitos, puede inducir a error respecto a la verdadera naturaleza de esta saga.

Y es que parece que con "Rubí" pasa exactamente lo mismo que con "Embrujo": que se resaltan demasiado aspectos secundarios o accesorios en una trama más compleja de lo que parece. Desde luego, la premisa de los viajes en el tiempo no es mala en absoluto: claro que todo depende del tratamiento que se le dé al tema. Tal vez salgamos de dudas en un futuro no muy lejano, puesto que Gier está en mi lista de posibles lecturas futuras.
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Proximamente: "Fantasmas", de Joe Hill

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