viernes, 27 de mayo de 2011

2011-50: "Sorry" de Zoran Drvenkar

De culpas y disculpas


Título:
"Sorry"

Título original: "Sorry"

Autor: Zoran Drvenkar.

Editorial: Seix Barral.

Año: 2009 (2011 de la edición en español).

Páginas: 431.

Género: Novela negra/thriller.

Frase promocional: "Premio Friedrich Glauser 2010 a la mejor novela negra de Alemania, Suiza y Austria."

"Sorry es a la vez emocionante, inquietante, rápido y mucho más. El cambio de tiempo y de perspectivas le da a este thriller un toque inigualable." -Express.


Sinopsis:

A veces no tenemos ni el tiempo ni la valentía de pedir perdón. El sentimiento de culpa permanece en algún lugar de nuestra mente, listo para torturarnos cuando lo creíamos olvidado. Partiendo de esta idea cuatro jóvenes berlineses crean Sorry, una empresa que se ofrece a contactar con las víctimas de nuestras pequeñas crueldades y disculparse por nosotros.

El negocio prospera, hasta que un día reciben una oferta que les conduce al cadáver torturado de una mujer. Su cliente les propone no sólo pedir perdón por su brutal acción, sino deshacerse del cuerpo. ¿Te imaginas tener que disculparte en nombre de un salvaje asesino? Aceptado el encargo ya no hay marcha atrás, pero quizás haya cosas para las que jamás se encuentre el perdón.

Zoran Drvenkar rompe con las reglas del thriller y nos involucra en la historia: juega con nuestras expectativas y prejuicios hasta mostrarnos cómo el impacto de la violencia desdibuja los límites entre inocencia y culpa de forma inquietante. Por su extrema originalidad y su despiadada inteligencia, "Sorry" se ha convertido en un fenómeno galardonado con el Premio Friedrich Glauser a la mejor novela negra en Alemania, Austria y Suiza, y cuya próxima publicación en todo el mundo depara una experiencia única a miles de lectores.


Los personajes

Frauke hace pensar en aquellas inocentes mujeres de películas de horror a las que todos quieren proteger del mal. Todavía no puedes saberlo, pero un día esa mujer se convertirá en tu enemigo. Te odiará e intentará matarte.

Tamara aún espera. Sus sueños son pobres y débiles, ya que no sabe lo que quiere de la vida. Sólo siente el deseo de encajar de algún modo, pero sin llegar a formar parte totalmente.

Wolf será el único con el que te encontrarás personalmente durante un breve instante. Ambos vais por esta vida siendo culpables. La diferencia es que Wolf siente su culpa como tal, injustamente, mientras que tú eres plenamente consciente de tu responsabilidad y por eso, poco a poco, estás perdiendo la cabeza.

Kris parece una asceta que hace mucho tiempo decidió no formar parte de la sociedad. Sólo que sabe demasiado bien que forma parte de ella. Es un optimista. Kris siempre será un enigma para ti.

Tú. Estás listo para el presente y sabes quién se te cruzará en el camino. Ahora comenzará todo...


Puntuación: 3,5/5


Una buena disculpa es como una despedida en la que se sabe que no se volverá a ver al otro nunca más.


Pues aquí estamos otra vez, cuatrocientas y pico páginas después... pues ese parece ser el tamaño medio de nuestros libros de un tiempo a esta parte; como si tal fuese la justa medida para conseguir que la historia satisfaga pero no empache, que entretenga pero no se extienda en demasía para caer en el aburrimiento, pues algo no funciona cuando te da por mirar cuánto queda para terminar esa lectura y empezar con otra.

Vaya de antemano una advertencia: percibo en mí cierta sensación de saturación que no motiva en exceso. Y es que tengo la impresión de que últimamente este rincón se ha vestido demasiadas veces de negro; y, por más que sea este un color que a casi todo el mundo sienta bien, lo cierto es que la falta de variedad acaba por provocar un relativo hastío que es posible que marque algunos de mis comentarios respecto al título del día. O, dicho de otro modo: no soy una gran amante del género, por más que ya en alguna ocasión haya hecho referencia a lo fácil de su ingesta; de hecho, con tanta reiteración tengo la impresión de que se me están acabando las referencias, los paralelismos y las asociaciones, acaso porque con tanta repetición de tópicos percibo más una suerte de nebulosa generalista que los argumentos independientes que la configuran.

Pero al grano, que es "Sorry" lo que toca... Una novela cuya mayor virtud es la originalidad de su planteamiento, quizá no tanto por el argumento en sí, pues al fin y al cabo en el mundo del thriller y lo negro casi todo está ya escrito, si no por su enfoque narrativo y su alejamiento de muchos de los tópicos característicos del género. En efecto, no encontrareís en esta novela investigaciones policiales ni aproximaciones judiciales a un caso que, en realidad, no puede decirse que exista como tal; tampoco periodistas ni psicólogos investigando misteriosas tramas o enfrentándose a enigmáticos pacientes o asesinos en serie, pues ni siquiera tan tópica y típica figura puede considerarse, en buena lid, presente en esta trama.

Muy al contrario, "Sorry" es una historia de personas corrientes que se ven arrastradas por lo inesperado de las circunstancias y la casualidad; una historia de venganza que tiene mucho que ver, como no podía ser de otro modo, con el concepto de culpa y lo contagioso que ésta puede llegar a ser, si bien uno de sus elementos distintivos es el hecho de que no es la culpa de los victimarios la que en última instancia cobra protagonismo, sino la de las víctimas. Una historia más dura de lo que puede parecer a simple vista, acaso por esa extraña cualidad poética que parece adquirir su lenguaje en los momentos de mayor horror, pues sin duda la historia de Butch Cassidy & The Sundance Kid (o lo que en el pasado aconteció que marca el presente) constituye la parte más brillante y emotiva del conjunto, a pesar de ser la que mejor representa el mal que se esconde en lo cotidiano.

El ritmo de la historia es ágil y consistente a pesar de los frecuentes cambios de perspectiva, acaso porque la existencia de un narrador omnisciente, cuya naturaleza o identidad no acaba de estar del todo clara en ningún momento, permite dotar de cohesión al conjunto. No obstante tengo que decir que, si bien el uso de la narración en segunda persona ( como personaje) constituye uno de los elementos formales más destacados por la crítica, por considerar que tal recurso contribuye a implicar al lector en la trama, por mi parte no estoy del todo de acuerdo con tal afirmación; y es que, de hecho, uno es perfectamente consciente de que ese 'tú' no es el que lee, sino un personaje más de la historia: ni más ni menos que nuestro asesino particular.

Un asesino que, desde mi punto de vista, está llamado a convertirse en protagonista y generar muchas más simpatías que los cuatro amigos que, en principio, todo apunta a que deberían ser las grandes estrellas de la función. De hecho, y a pesar de que no se puede negar la habilidad del autor para dibujar los principales rasgos de personalidad de Frauke, Tamara, Kris y Wolf con apenas un par de trazos, lo cierto es que personalmente los encuentro un tanto vacíos en cierto sentido, carentes de alguna cualidad indefinible que genere la adecuada empatía del lector y la consecuente preocupación por su destino... que tal vez exagero un poquito, pero tengo la impresión de que tal suerte no me ha llegado a preocupar tanto como debía, a pesar de que lo lógico sería que el lector se identificase poderosamente con tales personajes, por su condición de personas corrientes que se ven metidas en apuros sin comerlo ni beberlo. ¿Acaso no nos podría pasar a cualquiera?

Claro que, ¿quién nos dice que no es eso, precisamente, lo que busca Drvenkar? Al fin y al cabo, "Sorry" es un thriller en el que, más allá de la acción, importa la motivación y en el que, por incómodo que pueda resultar si uno reflexiona más de la cuenta sobre el asunto, el lector tiene la impresión de que los asesinatos son justificados y merecidos, por más que en principio nadie deba tomarse la justicia por su propia mano... si bien tampoco es eso exactamente lo que sucede en esta historia de confusiones.

En conjunto, y desde la objetividad, esta novela constituye una lectura amena y bien construida, algo más que correcta representante de su género, que encierra una mayor complejidad de argumento de lo que pueda parecer a simple vista. Desde mi subjetividad particular, sin embargo, no es más que una lectura circunstancial, con cierto potencial para el impacto pero que, muy probablemente, no tardará demasiado en ir a sumarse a esa nebulosa de tramas y personajes que en mi saturada mente representa al negro literario de puro asesinato.


Premios, distinciones... y otras cosas

Como ya se menciona en la que puede considerarse como frase promocional en este caso, "Sorry" fue galardonado con el Premio Friedrich Glauser 2010 a la mejor novela negra de Alemania, Suiza y Austria.

* Pregunta lógica: ¿quién era Friedrich Glause? Pues un escritor suizo al que se considera como uno de los primeros en lengua alemana de novela negra, de ahí que el nombre le vaya como anillo al dedo a estos premios, y cuya obra más conocida sea probablemente "El Reino de Matto", editada por primera vez en 1937 y protagonizada por su recurrente inspector Studer. Una historia ambientada en un hospital psiquiátrico, entorno con el que parece ser que el escritor estaba muy familiarizado debido a sus propias experiencias personales, ya que su breve vida estuvo salpicada de estancias en esta clase de instituciones, fugas de las mismas, curas de desintoxicación de las drogas (era adicto al opio y la morfina, y de ahí todos sus problemas), frecuentes recaídas y varios intentos de suicidio.

Studer es llamado a un hospital psiquiátrico en el que han desaparecido, el mismo día, o mejor dicho, la misma noche, uno de los internos y el director del hospital. Y sin embargo, no es llamado a investigar, sino a cubrir las espaldas del subdirector, el doctor Laduner, que quiere que haya una autoridad presente. Pero pronto se hace aparente que el doctor no quiere que Studer investigue nada de nada. O, cuando menos, no piensa ayudarle. Studer se encuentra inmerso en el reino de Matto (matto es "loco" en italiano), como poéticamente lo ha bautizado uno de los internos. Y ahí sentirá cada vez más la sensación de que juegan con él. Percibirá la distancia burlona que mantiene Laduner para con él, pobre policía que no comprende los secretos de la mente humana y la psicología; la antipatía que le muestran algunos de los empleados; la cordialidad un poco bonachona de otros, que parecen considerarlo un invitado inocentón e inofensivo. Ni siquiera su descubrimiento del cadáver del director cambiará estas actitudes. Studer está cada vez más harto de que se le considere un elemento extraño. Y así, llevará sus investigaciones hasta el fondo del asunto... Una propuesta que, a simple vista, y acaso por alusiones recientes, me recuerda en cierta medida al "Shutter Island" de Lehane, aunque estoy segura de que la asociación responde más al escenario que al argumento.

* En cuanto al propio Premio Friedrich Glauser, parece ser que se trata de uno de los galardones más importantes (sino el más importante) de novela negra del país germano, si bien este es uno de esos casos en los que no saber alemán coarta la capacidad de informarse convenientemente.

Un premio que en su edición anterior recayó sobre la novela "Una Noche sin Sombras", de la alemana Gisa Klönne, autora de cuatro novelas negras que forman parte de una serie que cuenta con la inspectora de policía Judith Krieger y su colega Manfred Korzilius como protagonistas, en un ejemplo más de ese típico tandem propio cada vez más del género. La novela se centra en temas con fuerte carga social como lo son el de la violencia doméstica o el de la prostitución de mujeres del Este.

En una estación de tren abandonada, bajo la lluvia de Colonia, aparece el cadáver de un conductor de tren apuñalado. A los pocos días, encuentran a una joven inconsciente en el sótano de una pizzería que aparentemente se ha visto obligada a prostituirse. La inspectora de policía Judith Krieger debe investigar los dos casos con la ayuda de su colega Manfred Korzilius. Al mismo tiempo, Ekaterina Petrowa, médico forense de origen ruso que colabora con una organización que ayuda a víctimas de violencia doméstica, recibe la petición de ayuda de una mujer maltratada. Como Ekaterina fue testigo siendo niña de un cruel asesinato, ahora se ve enfrentada con las secuelas de esa historia. Judith va tirando del hilo hasta verse inmersa en una trama de violencia y prostitución forzada de mujeres de países del Este en la que se implicará más allá de lo personal, hasta el punto de arriesgar su propia vida. Propuesta que suena interesante, especialmente para los amantes del género, pero que para mí (aunque probablemente sea el hastío lo que habla por mi boca) no parece especialmente destacable dentro del mismo.

Así pues, volviendo una vez más a "Sorry", la obra de Drvenkar fue seleccionada en el Festival de Cine de Berlín de 2009 entre los doce mejores libros para ser llevados al cine y sus derechos cinematográficos han sido adquiridos por la productora UFO, que ya está preparando la adaptación a la gran pantalla.

* Una cosa más que yo no sabía (de entre las muchísimas que no sé, por supuesto): al parecer, en el citado festival cinematográfico se celebra desde hace seis ediciones un evento, bajo el nombre de "Breakfast and Books", en el que se presenta a los productores una selección de doce novedades literarias elegidas por su potencial para la adaptación a la gran pantalla y en la que se da la oportunidad a estos, durante el desayuno propiamente dicho, de hablar directamente con aquellos que se encuentran en posesión de los derechos de las obras en cuestión.

De hecho, este evento es la materialización última del proyecto "Books at Berlinale", que se organiza por el Festival en colaboración de la que es una de las mayores Ferias del Libro a nivel internacional, la de Frankfurt, desde 2006. Y en la última edición, celebrada este año 2011, cabe destacar la inclusión en esta selección de la novela "Lo Verdadero es un Momento de lo Falso" de la española Lucía Etxebarría, de la que tengo que decir que no he leido nada, acaso porque sus inicios provocadores no llamaron nunca mi atención, por más que tengo la impresión de que con el tiempo se ha convertido en una narradora más que competente.

Esta su última novela, que en nuestro país se publicó allá por el mes de febrero y por lo mismo puede considerarse novedad editorial, ha sido calificada como un thriller trepidante, un análisis de la desintegración de los modelos amorosos y relacionales de hoy en día a la par que una aguda sátira social, narrada desde trece puntos de vista diferentes. El cadáver de Pumuky, un joven de veintisiete años, cantante de un grupo de moda, aparece en un remoto pinar situado en los alrededores de Madrid con un tiro en la cabeza. ¿Se ha suicidado? ¿Le han disparado? Y de ser así, ¿fue el asesino su mejor amigo, su novia despechada, el díler al que le debía dinero? Cada persona alrededor de Pumuky (novias, amantes, amigos, manager, vecinas, madres de amigos, todos ellos entrelazados en una enmarañada red de relaciones sexuales y amistosas, infidelidades y mentiras, traiciones e hipocresía) cree saber la verdadera razón de su muerte. Cada uno conoce datos que, en su opinión, aportan luz sobre el caso. Pero sólo el lector, cuando recopile todos los testimonios, entenderá lo sucedido. O no. Porque lo verdadero es un momento de lo falso y la realidad no es más que un simulacro infinito... De momento, el hecho de que el muerto fuera cantante (seguramente de rock) y tuviese veintisiete años, a mí me recuerda algo...

* Otros dos títulos incluidos en esa lista son "Mi Nombre es Victoria", de la argentina Victoria Donda, una historia autobiográfica escrita por la que ha sido la diputada (mujer) más joven de su país, que hunde sus raíces en la última Dictadura militar argentina, los conocidos como "vuelos de la muerte" y la lucha de las Abuelas de la Plaza de Mayo; y 'The Mall', de S.L. Grey, promocionada en su país de origen como una mezcla de "Saw" y "El Club de la Lucha" con un chute extra de adrenalina... Una original propuesta de terror que ofrece una mirada inteligente a esa obsesión por el consumismo, la imagen y la publicidad tan propia de nuestros días y que, por su premisa de partida y salvando las evidentes distancias, me recuerda vagamente a "El Centro" de Tricia Sullivan, que en su momento fue protagonista en este blog, o incluso a "El Almacén" de Bentley Little, otra muestra de horror en estado puro de ese que realmente incomoda.

* Y ya que en un principio hablábamos de cine, ahí va una pincelada más, por alusiones... En determinado momento de "Sorry", uno de los personajes recuerda durante un difícil trance "una pésima película con Bruce Willis" en la que uno de los personajes tenía huesos de cristal. No me caben muchas dudas acerca de la película a la que el autor ha elegido referirse de tal modo: "El Protegido", del desigual M. Night Shyamalan. Y yo tengo que decir que no estoy para nada de acuerdo con el calificativo de pésima.

Puede que la segunda cinta del director no tuviese la misma repercusión que su brillante debut ("El Sexto Sentido"), pero ciertamente en su momento me pareció una propuesta tan original como entretenida en su propia concepción de un mundo tan literario (por más que sea por medio del noveno arte) como lo es el de los supérheroes... y los supervillanos; con interpretaciones más que correctas tanto por parte del citado Bruce Willis como de Samuel L. Jackson, por cierto. Así que supongo que, como de costumbre, todo es cuestión de gustos... y, como ya he dicho más de una vez, es bueno que así sea pues, de otro modo, la vida sería de lo más aburrida.


Momentos de inocencia

* Butch Cassidy & The Sundance Kid entran en escena. (Págs. 150 y ss.)

* Las dos velas. (Págs. 248-9)


Algo más que reflexiones sobre la culpa

* "Antes la gente hacía un buen trabajo y le pagaban bien por ello. Ahora tienes que hacer un trabajo extraordinario y te pagan mal. Y para colmo tienes que estar agradecido." (Pág. 26).

* "A veces uno dice "sí" cuando tiene que decir "no" y luego se asombra de que ciertas cosas sean como son." (Pág. 33).

* "A los hombres no les gusta dejar marchar sus derrotas, las viven como si fueran una mala película que ven una y otra vez desde el principio, disfrutando la amargura de la pérdida como si de algo delicioso se tratara." (Pág. 48).

* "La vida es lo suficientemente complicada incluso sin las ideas de otros." (Pág. 193).


Otras obras del autor

Aunque "Sorry" es de momento la única novela de este escritor croata residente en Berlín publicada en nuestro país, Zoran Drvenkar (atención a la foto, aunque evidentemente ya tiene sus añitos) es autor tanto de novela como de poesía y relatos cortos, destacando especialmente su producción dedicada a jóvenes adultos.

La editorial Seix Barral tiene previsto publicar proximamente su último thriller, 'Du'... y hasta ahí puedo leer, puesto que sigo sin saber alemán. ¡Mala suerte!


Alemán y negro

¿Os suena el encabezamiento de esta sección? La verdad, no me extraña... y si bien el orden de los factores no suele alterar el producto, lo cierto es que en este caso no hablamos de ambientación (que, además, en su momento circunscribíamos a un período histórico amplio pero bastante concreto), sino de lugar de origen de los autores. Y es que hay quien dice que, más allá de tópicos, también las novelas en cuanto a estilo entienden de nacionalidades. Y si no, a las pruebas me remito...

Esto es lo que escribía Paula Corroto sobre la novela negra germana en un interesante artículo publicado en el diario "Público" el 29 de enero de este año, y que además viene muy al caso hoy que hablamos de "Sorry" :

"Los alemanes no se cortan

Éxito: El ‘krimi’, como se conoce en Alemania al género negro, lleva más de una década celebrando su éxito en este país. No sólo las librerías tienen su espacio dedicado al policiaco, sino que los periódicos también han creado una sección sobre la literatura de crímenes dentro de las páginas de Cultura. Entre los escritores con más éxito se encuentra Zoran Drvenkar, de quien se acaba de publicar en España su novela ‘Sorry’.

Frialdad: Las novelas negras alemanas son glaciales. A excepción del ‘hard boiled’ norteamericano, donde brota lo pasional, apenas hay lugar para las relaciones personales. El estilo también adopta esta frialdad: los diálogos son menos fluidos y hay más espacio para la reflexión de los personajes.

Nazismo: Los desesperados años treinta en el país centroeuropeo, con el ascenso del partido nazi y Adolf Hitler al poder, también protagonizan muchas de estas novelas. Uno de los últimos libros en ser publicado en España con este telón de fondo es ‘Sombras sobre Berlín’, de Volker Kutscher. Ambientado en el Berlín de 1929, lleno de bares y burdeles, un policía debe enfrentarse a la aparición de cadáveres torturados. Es el reflejo de una época decadente que los alemanes aún no han olvidado.

Sexo: Como reconoce el escritor alemán Veit Heinichen, en la novela negra alemana son muy comunes los delitos sexuales. Desde violaciones a pederastia. Mientras que en los países mediterráneos el crimen organizado suele estar más presente, los alemanes retratan asesinatos que ocupan los tabloides más sensacionalistas. En ‘Sorry’..."

Y ahí corto, porque esta chica estaba a punto de revelarnos un dato de esos que son clave para entender en toda su extensión el horror y la empatía hacia el asesino característicos de la novela; y aunque puede que saberlo antes de la lectura no estropee el conjunto para algunos, a mí me parece mucho más interesante y emocionante para el lector descubrirlo en su justo momento. Pero, en cualquier caso, tengo que decir que estoy bastante de acuerdo con todo lo que en este artículo se dice sobre la novela negra alemana, sin ser para nada experta en el tema.

Y en cuanto a autores representativos dentro de esta categoría, y junto a los ya mencionados Gisa Klönne y Volker Kutscher, podemos destacar aún un par más:

* Bernhard Schlink es el creador de uno de los detectives más simpáticos de la literatura contemporánea: el detective Selb. Gerhard Selb, es un detective privado de casi 70 años. Vive en Mannheim, Alemania. En los años 40 trabajó como fiscal para los nazis y fue un nazi convencido el mismo. Su justificación es que es más fácil ver las cosas con claridad a toro pasado. Ello no impide que se arrepienta de lo que hizo y aunque podría haber luchado por ser rehabilitado para un cargo público, como hicieron tantos otros, ha preferido orientar su actividad profesional en otro sentido. Le conocemos con 68 años, muchos achaques y un grupo de amigos entrañables: un policía a punto de jubilarse, un cirujano casanova y una novia más joven que él: Brigitte. Tres son las novelas protagonizadas por este atípico personaje: "La Justicia de Selb", "El Engaño de Selb" y "El Fin de Selb".

* Ingrid Noll ha sido aclamada por crítica y público como una de las “reinas” de la novela negra actual. Prolífica autora de novelas del género caracterizadas por un alto contenido psicológico, sus obras se han traducido a más de veinte idiomas y varias han tenido su adaptación cinematográfica. En sus novelas no falta un cierto toque de sátira y humor, como en la última publicada en nuestro país, "Donde Nada Florece", que se fundamenta sobre piezas tan atípicas y dispares como un embarazo sospechoso, tres pruebas de paternidad, una ex esposa desconfiada y un par de muertes violentas.

* Y, hablando de novela negra de humor, ningún ejemplo mejor que "Las Ovejas de Glennkill", brillante debut literario de Leonie Swann: una historia de misterio que se aparta de cualquier canon establecido, sustituyendo al consabido detective por un rebaño de avispadas ovejas irlandesas. Sí, habéis leido bien: ovejas...

En una colina cercana a la apacible y pintoresca aldea de Glennkill, un rebaño de ovejas rodea el cadáver de un hombre. Se trata de su pastor, George Glenn, que ha amanecido muerto en la hierba con una pala atravesándole el pecho. ¿Quién puede haberlo asesinado? ¿Y por qué? De inmediato, las rumiantes se reúnen y, una vez acordada la conveniencia de investigar, se ponen en marcha. Por fortuna para el lector, el pastor las ha dejado inusualmente preparadas, ya que su impulso indagador deriva de la costumbre de George de leerles un rato todas las noches: algunos cuentos de hadas, muchas novelas románticas y algún tratado de enfermedades del ganado lanar, e incluso parte de una novela policíaca. Aunque pronto quedará claro que no van a faltar sospechosos, descubrir al asesino no será tarea fácil, por lo que Miss Maple y sus espabiladas compañeras deberán hacer gala de la antigua sabiduría ovina, de sus afilados poderes de observación y de lo que aprendieron de los libros si quieren descifrar con éxito las enigmáticas claves del comportamiento de los humanos, esos seres extraños… Una propuesta muy sugerente.


Te gustará si te gusta... evidentemente, y para empezar, el género negro; pero no el que se fundamenta en los tópicos propios del mismo, sino el que cuenta historias de personas cotidianas que no necesariamente se comportan como héroes cuando se ven obligados a confrontar el mal.

Claro que, si tienes tendencia al maniqueismo, tal vez esta novela no sea para ti, pues, como ya he señalado, personalmente no veo difícil comprender las motivaciones del asesino y hasta justificar sus actos. Lo que me lleva a pensar, en una muestra más de mis peculiares asociaciones de ideas, en "Dexter"... pues aunque "Sorry" sea una historia de venganza que responde a unos hechos concretos más que a una personalidad, desde luego la simpatía por el homicida es un claro punto en común; al menos, repito, en mi caso particular.


Otras historias de venganza

Pues sí: venganza tanto como culpa... temas ambos recurrentes en la literatura, y no sólo dentro del género negro o el thriller. La misma venganza que motivaba al cruel asesino de "El Rostro de la Muerte" de McFadyen, sin ir demasiado lejos, aunque poco tenga que ver la crudeza de este título con el casi lirismo de Drvenkar. La misma que da origen a algunos de las escenas más escalofriantes del "Carrie" de Stephen King, aunque sin duda pocas historias representan tan bien el tópico como el clásico "El Conde de Montecristo" de Alejandro Dumas, padre, novela de aventuras considerada por algunos como el mejor trabajo del francés, por más que, personalmente, las aventuras de Edmond Dantès están lejos de ser de mis favoritos del autor y, que los grandes amantes del título me perdonen, me resultaron, incluso, un pelín aburridas en su día.

Un sólo ejemplo más, de corte nacional, por eso de ir poniendo punto final a esta entrada, que ya va siendo hora: lo último de Toti Martínez de Lezea, "Veneno Para la Corona", historia ambientada en la España del Siglo XV, como suele ser frecuente en una escritora que destaca especialmente en lo histórico. Marzo de 1452, Juana Enríquez, segunda mujer de Juan de Trastámara, el Usurpador, rey viudo de Navarra, se hace llevar desde Sangüesa a Sos a fin de dar a luz al hijo por quien ambos infringirán las leyes del Reino y también las de la Corona de Aragón, vulnerando así los derechos del verdadero heredero, Carlos, Príncipe de Viana. Por curiosas circunstancias, las vidas de Juana Enríquez y de Jordana Gorria, una mujer marcada por la deshonra, se cruzarán y quedarán ligadas durante años, aunando en dicha relación la ambición de la primera y el deseo de venganza de la segunda. Desde Navarra hasta Sicilia, pasando por Aragón, Catalunya y Nápoles, la presente historia recrea una época de intrigas, real, dura, en la que el uso del veneno era una práctica habitual para eliminar a los enemigos e, incluso, a quienes no lo eran.

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Proximamente: "La Última Canción", de Nicholas Sparks.

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