viernes, 10 de junio de 2011

2011-55: "Everlost" de Neal Shusterman

Limbo versionado


Título: "Everlost"

Título original: "Everlost"

Autor: Neal Shusterman.

Editorial: Anaya.

Año: 2006 (2011 de la edición en español).

Páginas: 359.

Género: Juvenil fantástico.

Frase promocional: "Un lugar lleno de misterios..."


"Shusterman, siempre tan ingenioso, nos ha vuelto a sorprender con su excelencia literaria con esta fantástica recreación de un mundo maravilloso y terrible. Sorprendentemente imaginavita, bella y cautivadora." -Orson Scott Card, autor de El Juego de Ender.


Sinopsis:

"Everlost está lleno de misterios. Algunos son maravillosos, y otros son terribles. Sin embargo, deberíamos explorarlos todos. Tal vez para eso estamos aquí: para experimentar lo bueno y lo malo que Everlost tiene que ofrecernos. Yo no sé realmente por qué no hemos llegado al lugar al que íbamos, pero hay algo que sí que sé: quedarse atrapado haciendo lo mismo una y otra vez no es un buen modo de pasar la eternidad. Y cualquiera que diga lo contrario se equivoca." -Allie la Apartada.

Tras un accidente de tráfico, Allie y Nick despiertan en un frondoso bosque. Necesitarán un tiempo para comprender que se encuentran en un lugar conocido como Everlost. Un mundo inquietante, donde los nombres se desvanecen como cualquier otro recuerdo, donde si uno olvida que tiene los ojos azules, puede que se le vuelvan rojos o donde cada día puede convertirse en una repetición del anterior. Pero ¿qué ha pasado con sus vidas? ¿En qué se han convertido? ¿Qué hacen allí? Tal vez sean como monedas caídas de canto.


Puntuación: 3/5

13+1=14... La cifra del día, importante por dos motivos: en primer lugar, catorce son los años que tienen los, en principio, grandes protagonistas de esta historia, Nick y Allie; en segundo lugar, porque a partir de catorce años, precisamente, se recomienda por ahí la lectura de esta novela. Algo con lo que, personalmente, no estoy para nada de acuerdo, y si por mí fuera bajaría la edad orientativa a los doce, como poco. Y es que, aunque en general se defina "Everlost" como una novela juvenil fantástica, orientada a público adolescente, hay algo claramente infantil en su concepción y planteamiento, no tanto en el uso del lenguaje o la simplicidad o topicidad de sus ideas fundamentales, como en la forma narrativa elegida por el autor.

Tiene una la sensación, al leer este libro, de que lo que Shusterman le está contando hunde sus raíces en los cuentos de la infancia, donde los protagonistas siempre tienen suerte, incluso cuando no la tienen, y las aventuras avanzan a buen ritmo, porque demasiada reflexión resulta contraproducente a determinadas edades, por más que en todo relato se esconda una moraleja. Y no quiere decir eso que los personajes de "Everlost" carezcan de profundidad psicológica, pues no son en el fondo tan planos como pudiera parecer, pero sí que es cierto que les falta un cierto desarrollo en su evolución; del mismo modo que la propia acción carece de cierta complejidad, que no de originalidad.

Lo cierto que es difícil definir cual es el gran problema de esta historia, si es que acaso alguno tiene. La mentada originalidad, desde luego, no se le puede negar, si bien su gran acierto en tal aspecto se encuentra más en el hallazgo de una buena idea, consistente en su desarrollo, que en lo elaborado de la misma. Y esa gran idea, por supuesto, es el mundo de Everlost y las reglas que en el mismo rigen.

El nombre ya anuncia algo de lo que en este extraño lugar nos vamos a encontrar, pues si bien es cierto que ese 'siempre perdidos' nada bueno augura, no lo es menos que le viene como anillo al dedo, ya que Everlost resulta no ser otra cosa que el lugar al que algunas personas (¿almas?) van a parar cuando mueren, en aquellas ocasiones en las que algo los desvía de su camino a través del famoso túnel que conduce a la no menos famosa luz que caracteriza en el imaginario popular al Otro Mundo. Una de las peculiaridades más destacadas de los habitantes de esta suerte de limbo, que además contribuye desde mi punto de vista a reafirmar la idea de que éste es un libro más infantil que juvenil, es que todos ellos son menores de diecisiete años; de hecho, la mayoría tienen menos de trece años... Dato que se me antoja de no poca importancia, puesto que tengo la impresión de que pocos adolescentes encontrarán realmente interesantes las aventuras de unos chicos menores que ellos, más aún teniendo en cuenta que sus catorce años resultan de lo más inocentes.

Otras reglas no escritas de este mundo paralelo: los muertos tardan nueve meses en volver a la vida (aunque más correcto sería decir 'neovida', pues tal es el término que se utiliza en el libro, del mismo modo que los niños que allí residen no son fantasmas, sino 'neoluces'... aunque, en el fondo, el mismo perro con distinto collar); y los en ocasiones también llamados niños perdidos de Everlost están condenados a llevar por toda la eternidad la misma ropa que llevaban puesta el día de su defunción, ya sea un bañador, un pijama o un disfraz de esqueleto. Pero, sin embargo, su aspecto físico se verá alterado si con el tiempo olvidan sus propios rasgos; algo que no es tan improbable como pueda parecer, en un mundo en el que lo habitual es acabar cayendo en una rutina repetitiva y eterna y el propio nombre suele ser lo primero que se pierde.

Desde luego, no resulta fácil sobrevivir en este extraño mundo, donde la mayoría de los lugares no son seguros para los muertos y la atracción de la tierra se convierte en la más frecuente de las condenas, pues los pies se hunden con facilidad en el asfalto y el núcleo terrestre termina por ser la última morada eterna de los desprevenidos. Por fortuna, existen algunos libros que orientan a las 'almas verdes' sobre los peligros de su nueva patria, siendo su autora la mítica Mary Hightower, también conocida como María, Reina de los Escocidos: uno de los personajes más interesantes por su ambigüedad, desde mi punto de vista, y de la que me hubiera gustado ver algo más en este libro, aunque sin duda se convertirá en pieza clave de los siguientes (sí, hay otros), especialmente si se tiene en cuenta el particular cariz cuasi-mítico que adquiere su figura al final de la novela.

Otro personaje clave en la historia: el McGill. Una suerte de monstruo legendario cuya naturaleza no es difícil de adivinar teniendo en cuenta lo que sucede con el aspecto de la gente en función de lo que éstos olvidan o desean. Del mismo modo que tampoco resulta tarea ardua deducir su verdadera identidad, pues las pistas se ponen al alcance del lector de una manera harto evidente, o así me lo ha parecido; tal vez un argumento más en defensa de la etiqueta de cuento infantil para esta historia.

En cuanto a Nick y Allie, él resulta, en última instancia, un personaje bastante secundario, al menos hasta bien llegado el final; ella, por su parte, es la verdadera protagonista de la novela, y en su concepción es la típica heroína de las historias fantásticas: testaruda, inteligente y con iniciativa. Su relación con el McGill es probablemente la parte más interesante de todo el argumento, conduciendo a un final tan abierto como sugerente por sus posibilidades.

En conjunto, "Everlost" de Neal Shusterman es una lectura fácil y sin contratiempos (no creo exagerado afirmar que un día puede ser más que suficiente para liquidar este libro), que evoca recuerdos de relatos de infancia pero no resulta especialmente memorable, por más que no se le pueda negar cierta originalidad. Una historia apta para niños de doce años, quienes sin duda están en mejores condiciones de disfrutarla que otros que ya estamos más resabiados en lo que a ciertos argumentos y propuestas literarias o visuales se refiere. Regaládsela a vuestros hijos, ahijados, sobrinos o lo que se tercie... decidir si, ya de paso, queréis emplear vuestro tiempo en esta lectura, es algo que queda en vuestras manos.


Lugares eternos

Otra regla fundamental de Everlost: los lugares muertos son lugares seguros; los objetos muertos se pueden tocar; los alimentos muertos se pueden comer... Claro que entender qué es lo que convierte a esos lugares, objetos o alimentos en algo muerto o eterno resulta algo más complicado: a veces se trata de una simple cuestión de casualidad, y de que algún vórtice de naturaleza indefinible se abra en el momento y lugar precisos; otras veces, sin embargo, y según parece deducirse de lo expuesto en "Everlost", son los sentimientos que evocan (amor fundamentalmente, por supuesto) o el significado que esos lugares u objetos tienen para las personas lo que les confiere esa cualidad de perdurabilidad incluso cuando dejan de existir en el mundo de los vivos (porque son demolidos, destruidos por el fuego, destrozados...) y les concede una segunda existencia eterna.

Así, varios son los lugares eternos que en esta novela se convierten en refugio seguro para las neoluces, pero ninguno tan representativo y ejemplificante de este concepto como las míticas Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, estado que junto a Nueva Jersey se convierte en principal escenario de los acontecimientos narrados en "Everlost". Y es así porque este legendario edificio reúne los dos requisitos fundamentales para que un lugar se convierta en eterno: su desaparición se produjo junto a la de 2.602 almas (del mismo modo que las cruces blancas que se pintan en algunas carreteras en el punto donde se ha producido un accidente con víctimas mortales se convierten también en lugares muertos, seguros para los habitantes de Everlost) y su importancia como símbolo de la ciudad, sino ya su valor sentimental, y su permanencia en la memoria de millones de personas garantiza lo eterno de su existencia, incluso si en ese mismo lugar se construyese otro edificio.

* Lugar eterno menos evidente es el lujoso Hotel Waldorf-Astoria, también en Nueva York. Y resulta menos evidente porque, en principio, este hotel sigue existiendo; no sólo eso, sino que es mundialmente conocido, sobre todo por sus exposiciones de arte. Es un rascacielos de estilo art déco de 47 pisos (191 metros), situado en Manhattan, en la Avenida Park, que se terminó de construir en 1931, cuyos arquitectos fueron el gabinete Schultze and Weaver, y que es conocido por los americanos como el hyphen, en referencia al guión en su nombre.

Pero es que el Waldorf-Astoria que podemos encontrar en Everlost no es el construido en 1931, pues éste es, de hecho, el segundo inmueble que lleva este nombre, sino el original. Por aquel entonces, la entrada en Park Avenue se llamaba 'the Ladies Lobby' (Hall de las Damas) y el bar 'Peacock Alley' (paseo de los pavos) recuerda el paseo donde se pavoneaban los elegantes de un centenar de metros de longitud que enlazaba el hotel Waldorf original, construido en 1893 con The Astor, construido en 1897 en la Quinta Avenida. Estos dos hoteles fueron destruidos en 1929 y fueron reemplazados por el Empire State Building, construido también en 1931.

* En Nueva Jersey, y como lugares fundamentales en la parte final de la historia, se encuentran en Everlost los tradicionales paseos marítimos y parques de atracciones de Steel Pier y Steeplechase Pier, en Atlantic City, conocida popularmente como 'Las Vegas del Este, y que después de años de abandono fueron consumidos por el fuego en 1982.

Steeplechase Pier fue inaugurado en 1908, surgiendo a partir de un proyecto de George C. Tilyou que imitaba en gran medida al parque de atracciones de Conney Island que llevaba el mismo nombre. Por aquel entonces, el parque presumía de tener el cartel luminoso más grande del mundo, compuesto por 27.000 bombillas y que anunciaba cigarrillos 'Chesterfield'. Los visitantes accedían cuidadosamente al recinto a través de la siniestra boca de un payaso que iba a parar a un barril giratorio, mientras que otra entrada alternativa, a través de puentes, ofrecía ráfagas de aire procedentes del suelo que levantaban las faldas de las señoras. Otras atracciones ponían a prueba la habilidad atlética de los visitantes o su fortaleza.

Por su parte, Steel Pier abrió originariamente (pues, como en el caso del Waldorf, el que existe hoy en día no es el primero) en 1898 y a partir de los años 20 y hasta la década de los 50 se convirtió en lugar imprescindible para las actuaciones de todo aquel que era alguien por aquel entonces. El actor W. C. Fields era miembro del grupo de cómicos y juglares que actuó durante la inauguración; pronto le seguirían otros muchos artistas de renombre: Guy Lombardo, Benny Goodman, Jimmy Dorsey, Mae West, Charlie Chaplin, The Three Stooges, Bob Hope, Amos 'n Andy, Frank Sinatra... todos acturaron en Steel Pier. Se decía que las 'Big Bands' no eran realmente grandes hasta que empezaban a tocar allí.

Un único billete de entrada era suficiente para que los visitantes pudiesen disfrutar cualquier concierto, película o atracción sin tener que gastar ni un centavo adicional. Una de esas atracciones, por supuesto, es la del caballo que salta desde una gran altura a una piscina, como se recoge en "Everlost". Esta atracción era muy popular en las ferias de los Estados Unidos, desde que William "Doc" Carver la "inventase" en 1881, año en el que, supuestamente, un puente se derrumbó parcialmente cuando cruzaba el río Platte, en Nebraska. Su caballo se cayó/buceó en las aguas, inspirando a Carver. Éste entrenó varios animales e inició una gira con la atracción. Su hijo, Al Carver construyó la rampa y la torre, y su hija Lorena Carver fue el primer jinete. Sonora Webster Carver, la nuera de William "Doc" Carver, se unió al show en 1924. El show se convirtió en espectáculo permanente de Steel Pier. Allí, la hija y la nuera de Doc Carver continuaron con el número hasta la muerte de él. En 1931, Sonora Webster Carver y su caballo "Red Lips" perdieron el equilibrio en la plataforma; Sonora sobrevivió a la caída, pero se quedó ciega, debido a un desprendimiento de retina en ambos ojos. Aún así, siguió montando a caballo. En 1991, Disney lanzó una película llamada "Wild Hearts Can’t Be Broken" basada en la vida de Webster y en sus memorias, 'A Girl and Five Brave Horses'.

* Aún otro lugar eterno más, en principio bastante menos acogedor sino ya improbable, es la famosa casa encantada de Amityville, ciudad ubicada en el condado de Suffolk, Nueva York.

La historia de la mansión de Amityville se remonta a la aparición de los indios nativos shinnecocks, quienes enterraban en el terreno de lo que actualmente es la casa a los moribundos y enfermos, dejándolos morir en el lugar. A finales del Siglo XVII, John Catchum, contruyó la casa comenzando desde el sótano. Catchum había sido expulsado de su natal Salem, Massachussets acusado de brujería. Sin embargo, lejos de detener sus actos, continuó los rituales en su nueva casa, realizando sacrificios. Tras su muerte, fue enterrado en el sótano de la casa y ésta fue quemada. Fue en 1928 cuando se construyó la casa actual. Varias familias la habitaron sin que ninguna llegase a establecerse a largo plazo en ella, hasta que la familia Riley vendió a los DeFeo la mansión.

Amityville es conocida a nivel mundial por el trágico suceso de la familia DeFeo. El 13 de noviembre de 1974, a las 03:15 de la madrugada, Ronald DeFeo asesinó a sus padres y a sus cuatro hermanos menores mientras dormían. Su argumento fue que oyó unas voces procedentes de la casa que le instaban a matar a su familia a sangre fría. De Feo utilizó un somnífero durante la última cena familiar para asegurarse de que sus víctimas no se despertaran con el sonido de los disparos. Los primeros asesinados fueron sus padres, después sus dos hermanos varónes, y al final sus dos hermanas, una de las cuales llegó a escuchar los disparos antes de ser asesinada. Al día siguiente, De Feo siguió normalmente con su rutina y no daría la voz de alarma hasta por la tarde.

Un año después del juicio contra Ronald, una nueva familia se mudó a esta casa de Ocean Avenue: los Lutz. Después de pagar 80.000 dólares por ella, la familia dijo que vivió unos 28 días en compañía de fenómenos paranormales que pusieron en peligro su vida. Asustados, finalmente huyeron sin sus pertenencias para nunca más volver.

Desde los Lutz, la casa ha ido pasando de dueño en dueño y ninguno de ellos ha confesado haber vivido nada parecido. Por esto, la veracidad de la historia se ha puesto en duda sin impedir que se considere al edificio como una de las casas embrujadas más populares del folklore estadounidense, protagonista, de hecho, de una serie de películas de terror y varias novelas inspiradas en el caso.


"El Holandés Errante"

En Everlost, también los medios de transporte pueden pasar del mundo de los vivos al de los muertos y ser, así, utilizados por estos para sus desplazamientos. El caso más notable de tal fenómeno es la aparición en la historia del famoso dirigible "Hindenburg", destruido a causa de un incendio cuando aterrizaba en Nueva Jersey el 6 de mayo de 1937, causando la muerte de 36 personas (alrededor de un tercio de las personas a bordo).

Pero no sólo de lo real viven Sustherman y su historia, pues después de todo "Everlost" es ante todo una novela fantástica; y es por eso que al histórico dirigible le acompañan referencias a otros vehículos de naturaleza mucho más legendaria, como ocurre en el caso de "El Holandés Errante", u 'holandés volador' (De Vliegende Hollander), un barco fantasma que no pudo volver a puerto, condenado a vagar para siempre por los océanos del mundo. El velero es siempre oteado en la distancia, a veces resplandeciendo con una luz fantasmal. Si otro barco lo saluda, su tripulación tratará de hacer llegar sus mensajes a tierra, a personas muertas siglos atrás.

Las versiones de la leyenda son innumerables, pero la original comenzó con el capitán de un barco holandés, un capitán burgués de Holanda llamado Willem van der Decken, quien hizo un pacto con el diablo para poder surcar siempre los mares sin importar los retos naturales que pusiera Dios en su travesía. Pero Dios se entera de esto y en castigo lo condena a navegar eternamente sin rumbo y sin tocar tierra, por lo que recibe el nombre de "Holandés Errante".

De acuerdo con ciertas fuentes, el capitán holandés Bernard Fokke (del siglo XVII) sirvió de modelo para el comandante del buque fantasma. Fokke fue célebre por la extraña velocidad de crucero que alcanzaba en las travesías entre Holanda y Java, por lo que se sospechaba que había firmado un trato con el demonio. En algunas versiones holandesas del mito, el capitán recibe el nombre de Falkenburg.

Marryat, novelista y marino inglés, contemporáneo y amigo de Dickens, y destacado por ser uno de los primeros autores de novelas sobre la vida marinera, le da en su versión el nombre de van der Decken (que significa "en cubierta"), y recibe el de Ramhout van Dam en la versión de Washington Irving. Unos y otros no se ponen de acuerdo a la hora de llamar "Holandés Errante" al barco o al capitán.

Asimismo se dice que éste juró, de cara a una tormenta, que no daría marcha atrás hasta haber doblado el cabo de Buena Esperanza, aunque le costase llegar al Juicio Final. Se ha hablado también de un horrible crimen cometido a bordo del barco. E incluso de una terrible epidemia que infectó a la tripulación, a la que por ese motivo no se permitió desembarcar en ningún puerto, siendo condenados desde entonces (barco y marineros) a navegar eternamente, sin posibilidad de pisar tierra. En cuanto a las fechas en que ocurriría todo esto, se ha hablado de 1641 y de 1680.

A menudo se han señalado las similitudes y concordancias entre las leyendas del holandés errante y el judío errante, que negó un poco de agua al sediento Jesús durante el camino hacia la Crucifixión, por lo que este lo condenó a "errar hasta su retorno".


Palabras muertas

* "Los adultos no se pierden nunca en el camino hacia la luz, sin importar que se choquen contra lo que sea, simplemente porque los adultos siempre creen que saben exactamente adónde van, aun cuando no sea así, de manera que todos acaban en alguna parte." (Pág. 39).

* "En el curso del tiempo y de la Historia hay ciertos lugares que nunca se perderán del todo. Por su propia naturaleza, el mundo de los vivos es cambiante, pero algunos lugares son eternos." (Pág. 81).


Algunas escenas

* Las Torres Gemelas. (Pág. 76)

* Purgatorio en salmuera: vino o vinagre. (Págs. 189 y ss.)

* Macramé. (Pág. 265)


Otras obras del autor

Neal Shusterman (Brooklyn, 1962) sintió un gran amor por los libros desde muy pequeño, aunque su pasión por la escritura no se consolidó hasta que una profesora le retó a escribir una historia durante un mes con la promesa de mejorar su nota si superaba el reto con éxito. A los dieciséis años, su familia se trasladó a México, una experiencia que le resultó muy enriquecedora a todos los niveles. Más tarde asistió a la Universidad de California, donde estudió psicología y teatro. Al terminar, encontró un trabajo en una agencia de talentos y al cabo de un año ya había publicado su primer libro y trabajaba como guionista de televisión. Actualmente vive en el sur de California con sus hijos.

En España es un verdadero desconocido, pero este americano es todo un maestro del thriller distópico para jóvenes y no tan jóvenes. Con casi 30 obras en su haber, se ha ganado el aplauso de la crítica y la fidelidad de los fans. Sus novelas se encuadran dentro del género de la ciencia ficción y entre las más sonadas podemos destacar este "Everlost" que hoy nos ocupa, primera parte de una trilogía para no variar, y que en realidad de distópico tiene tan poco como de ciencia ficción (yo diría, y digo, fantástico), 'Unwind' y 'Downsiders'. A modo de curiosidad, el mismísimo Orson Scott Card, cuya elogiosa frase promocional fue uno de los motivos que me llevó a leer el libro que hoy nos ocupa, le propuso escribir sus novelas análogas a "El Juego de Ender", aunque finalmente el propio autor se encargó de ellas.

* Lo cierto es que la informaciónn sobre las novelas de Shusterman resulta un tanto confusa, pues si bien en ciertos sitios he podido leer que "Everlost" es su primera novela traducida al castellano, en el blog "Libros Juveniles" he encontrado una reseña de otro de sus libros, también en nuestra lengua: "El Schwa Estuvo Aquí", recomendado a partir de 15 años, según dicen, y en el que el tono humorístico se pone al servicio de aún una historia más sobre la adolescencia.

Antsy Bonano, un chico del Brooklyn de 16 años, conoce, después de muchos años de compartir pupitre en las clases de ciencias, al que llaman Schwa. Es un tipo raro. Tiene la capacidad de hacerse "invisible" y no es que tenga superpoderes sino que es tan anodino (gris, podríamos decir) que pasa absolutamente desapercibido alli donde se encuentre. Este descubrimiento le lleva, en un primer momento, a verlo como objeto de experimento y va sacando conclusiones de lo que ha venido a llamar El efecto Schwa: "Materiales: El lavabo de chicos, un sombrero pintado con spray naranja fluorescente, un disfraz de la representación escolar del año pasado de Cats y el Schwa (...) Conclusión: Incluso cuando actúa de un modo inusual y viste como un friki total, el Schwa es apenas visible". Después de este "tratamiento científico", decide que se le puede sacar partido empresarial y se convierte en su representante para hacer pequeños trabajillos...

* En cuanto al ya mencionado 'Unwind', por el que, según algunas fuentes rumorean, varias editoriales españoles han mostrado ya interés, se anuncia con la siguiente frase promocional que a mí me hace pensar en novelas distópicas del estilo de "La Declaración" de Gemma Malley o "Traición" de Scott Westerfeld: "En una sociedad donde los adolescentes no deseados son perseguidos por las partes de su cuerpo, tres fugados luchan contra el sistema que los desconectaría."

Los padres de Connor quieren librarse de él porque es problemático. Risa no tiene padres y va a ser desconectada para recortar costes del orfanato. La desconexión de Lev ha sido programada desde su nacimiento, como parte de la estricta religiosidad de su familia. Unidos por la casualidad primero y por la desesperación después, estos tres compañeros poco convencionales realizan un peligroso viaje a través del país, sabiendo que sus vidas penden de un hilo. Si sobreviven hasta su decimoctavo cumpleaños, nadie podrá hacerles daño. Pero cuando todas y cada una de las partes de su cuerpo, desde sus manos hasta sus corazones, son codiciadas por un mundo que se ha vuelto loco, los dieciocho parecen estar muy, muy lejos.

* En cuanto a la trilogía iniciada con este "Everlost", y que en su versión original se conoce como 'The Skinjacker Trilogy', su segunda parte lleva por título 'Everwild', y en ella Shusterman nos presenta su limbo particular sumido en una guerra cuyos orígenes se encuentran en la primera parte de la serie y de la que, por lo mismo, me veo obligada a no dar ningún detalle.

La tercera y última entrega, de reciente aparición en Estados Unidos, se titula 'Everfound', y en ella el autor introduce nuevos personajes y continúa profundizando en temas como la fe y la moralidad, que en la primera parte se introducían ya, si bien de forma más bien tímida.


Te gustará si te gusta... La verdad sea dicha, tengo un grave problema de falta de inspiración en lo que a esta novela se refiere, así como un cacao impresionante, pues muchas son las referencias que se me ocurren, aunque sólo sea porque estamos hablando de una historia fantástica dirigida a público infantil y/o juvenil; y de ésas ya se sabe que hay muchas, aunque algunas ya me quedan un tanto lejanas por una simple cuestión de edad. No obstante, y antes de llegar al punto de saturación con la lluvia de ideas que está a punto de caernos encima, ahí van dos buenas pistas para posibles despistados:

* En términos generales, podríamos decir Michael Ende: tanto por el solapado moralismo y simbolismo de historias como "Momo", como por su capacidad de recrear mundos imaginarios complejos como la Fantasía de "La Historia Interminable", o incluso por su ágil ritmo aventurero, apto para los más jóvenes lectores, en otros libros como "Jim Botóny Lucas el Maquinista".

* Desde un punto de vista más específico, la trilogía 'La Puerta Oscura' de David Lozano, si bien es cierto que mis referencias particulares en este caso se limitan a la primera entrega de la misma, "El Viajero". Una novela con ciertos tintes góticos que, a pesar de estar destinada al público adolescente, resulta por momentos infantil en la concepción de sus personajes, quizá no exactamente esquemáticos, pero sí bastante prototípicos; unos personajes cuyas aventuras se desarrollan también en el mundo paralelo en el que habitan los muertos y cuyo tema central es la eterna lucha entre el bien y el mal. Un tema que tal vez no resulte tan evidente a simple vista en el argumento de "Everlost", pero que sin duda está también presente en la trama (en realidad, y parándose a pensar en ello sólo un instante, pocos son los libros destinados al público infantil o juvenil que no tocan este tema, de una u otra forma), y que todo parece apuntar a que cobrará especial relevancia en la segunda parte.


'Brainstorming'

El que avisa, no es traidor... Toca lluvia de ideas, por más que algunas puedan parecer hasta cierto punto peregrinas. Tal vez no reflexiones profundas, pues lo cierto es que yo misma sufro de saturación: será que "Everlost", en el fondo, y aunque sea un título más que digno y recomendable dentro de su género y para lectores de cierta edad, no ha llegado a resultarme del todo satisfactorio... y, ya se sabe, no siempre resulta fácil hablar con entusiasmo y perspectiva de lo que no entusiasma a su vez. Pero, al grano, que va siendo hora de poner punto final y... ¡a otra cosa, mariposa!

* Es de justicia empezar esta suerte de lluvia de ideas haciendo referencia a todo un clásico de la literatura fantástica infantil: el "Peter Pan" de James Matthew Barrie, eterno niño que rehúsa crecer y que convive con otros niños de su misma edad (que son llamados Niños Perdidos, mismo término que se utiliza en "Everlost" para hacer referencia a las neoluces que viven bajo los cuidados de Mary Hightower), en el País de Nunca Jamás, una isla poblada tanto por piratas como por indios, hadas y sirenas, y en donde Pan vive numerosas aventuras fantásticas durante toda la eternidad (otro punto en común). De hecho, las referencias a este clásico son frecuentes en la novela de Shusterman, y hasta la propia Allie piensa en sí misma en determinado momento como una posible Wendy para el improbable Peter que sería el McGill.

* Otro clásico a tener en cuenta, fundamentalmente por su concepción de un mundo paralelo plagado de criaturas fantásticas y peligros: "El Mago de Oz". Allie podría ser nuestra Dorothy, por su continua búsqueda de un camino de regreso al hogar, y el Espectro una curiosa suerte de Mago; del mismo modo que, antes de que acabe la historia, veremos surgir nuevas figuras legendarias, al estilo de las brujas buenas o malas de la historia de L. Frank Baum.

* La inolvidable Alicia de Lewis Carroll también podría incluirse sin demasiados problemas en esta miscelánea, por más que sus aventuras tuviesen una cualidad mucho más onírica que las de su homónima, Allie; aunque, al mismo tiempo, es posible que ambos personajes tengan más en común que el simple nombre, pues ambas son chicas con carácter, inteligentes, un tanto cabezotas y condenadas a vivir toda suerte de aventuras en un mundo fantástico que no acaban de comprender, aunque aprenden rápido.

* Mundos mágicos, en efecto, con bosques inquietantes y sorpresas a cada vuelta del camino. Un poco como sucedía en "Incarceron", de Catherine Fisher, aunque en este caso las similitudes apenas pasan de ahí.

* Más o menos lo mismo puede decirse de "Los Magos", de Lev Grossman: una curiosa propuesta fantástica, comparada en ciertas ocasiones con Harry Potter, pero que en realidad poco tiene que ver con este nuevo clásico, más allá del hecho de que se trate de una historia de aprendizaje en una universidad mágica. Una novela ciertamente original, enfocada a un público adulto más que juvenil, y en la que su parte final, en la que también sus protagonistas viajan a un extraño mundo fantástico en el que acechan monstruos, sería la que me lleva a establecer el paralelismo con "Everlost"; una parte final, por cierto, que para algunos es lo mejor de la novela, si bien personalmente tengo que decir que disfruté más con la experiencia vital de Quentin en la unviersidad.

* 'El Ciclo de la Luna Roja' de José Antonio Cotrina (de momento me he quedado en "La Cosecha de Sanheim", todo sea dicho), presenta similitudes más que evidentes con el título que hoy nos ocupa, tanto por cuestiones de ambientación como por estilo narrativo o público al que se dirige esta historia en la que la muerte también está presente, si bien de modo diferente y mucho menos inocente.

* Finalmente, y aunque más allá de la preeminencia de la muerte puede que ambas historias no tengan mucho que ver, me gustaría citar el "Mort" de Terry Pratchett, por tratarse de uno de mis libros favoritos de este autor con tendencia a soltar un chiste cada dos frases... acaso, precisamente, porque es en el que más fácilmente se detecta un cierto tono melancólico que contrasta de forma más que agradable con la comicidad habitual (y a veces un tanto absurda) del resto de su obra.

La acción arranca cuando La Muerte (que, si mal no recuerdo, normamente se presenta como un ente masculino en las novelas del Mundodisco, aunque aquí se hace referencia a ella en femenino) contrata a Mort, un muchacho escuálido y patoso como aprendiz. Tras un corto periodo de aprendizaje, Mort queda al cargo y Muerte se toma un pequeño descanso. Pero mientras Muerte se dedica a visitar los bares del Mundodisco y se enfrasca en extraños dilemas filosóficos, su aprendiz ocasiona una paradoja temporal al perdonarle la vida a la princesa Keli; sin darse cuenta de que quien hace el trabajo de la Muerte poco a poco se vuelve Muerte. La princesa es ignorada por todos los que la rodean y por el propio universo, para el que ya está muerta. El tiempo se agota, y Mort, cada vez más inhumano y más semejante a La Muerte debe buscar junto a la hija adoptiva de ésta, Ysabell y su sirviente Albert una solución que evite el inminente colapso de todo el Mundodisco.

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Proximamente: "Alera", de Cayla Kluver

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